Kim Kardashian y Kanye West quieren un tercer hijo

Kim Kardashian y Kanye West quieren un tercer hijo

Kim Kardashian y Kanye West quieren un tercer hijo para continuar agrandando su familia; pero  buscarán alquilar un vientre para lograrlo

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Tal y como revelaron en el show “Keeping Up with the Kardashians”, la esposa del rapero explicó que en sus dos anteriores embarazos sufrió un desprendimiento de placenta.

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Esta enfermedad, llamada placenta accreta, consiste en una excesiva adherencia de la placenta a la pared uterina que causa hemorragias vaginales. Todo esto podría empeorarse si vuelve a quedar embarazada.

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Kim Kardashian y Kanye West quieren un tercer hijo

“Quiero que mis hijos tengan otro hermano; pero los doctores me han dicho que no creen que sea seguro para mí”, dijo en uno de los episodios. Es por ello que empezó a investigar sobre el gestación por subrogación. “Creo que mi mayor miedo es que si acudo a una madre sustituta no sé si amaré igual al bebé. Y eso me asusta”, confesó.

Meses después, parece que han tomado la decisión. De hecho, el portal TMZ publica que la mediática pareja ya ha llegado a un acuerdo con una agencia especializada.

Según las informaciones de medios estadounidenses, Kim Kardashian y Kanye West firmaron un contrato donde pagarán 45.000 dólares a la mujer que geste a su bebé. Estos serán distribuidos en 10 mensualidades; en total 4.500 dólares al mes.

El documento también señala que si la mujer llega a tener más de un bebé -mellizos o gemelos- el matrimonio le pagará 5.000 dólares adicionales por cada hijo.

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Si la madre subrogada llega a perder el bebé debido a un aborto, cobrará 4 mil dólares si alguno de sus órganos reproductivos se ve afectado. A modo de fianza la pareja ha tenido que abonar a la agencia de vientres un total de 68.850 dólares. Si el proceso termina positivamente para todos les devolverán 23.850 dólares.

El contrato no solo se enfoca en la parte económica; ya que también cuenta con varias condiciones que la mujer deberá seguir al pie de la letra. Por ejemplo, no podrá fumar, beber o ingerir drogas mientras esté en cinta. Tampoco podrá mantener relaciones sexuales durante las semanas previas al embarazo o en las tres semanas posteriores a la implantación del embrión.

Algunas de las condiciones más extrañas son: evitar usar saunas, montarse en el metro, teñirse el cabello, estar en contacto con arena de gato, beber cafeína o comer pescado crudo.

Por Yessica Mardelli

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Imagen: Getty

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